Si después de pintar te sobró pintura, no la botes. Si la guardas bien, puede servirte más adelante para retoques o nuevos espacios. Solo sigue estos pasos simples:
No agregues agua, thinner, aguarrás ni ningún otro diluyente.
La pintura debe guardarse tal como quedó después de usarla, ya que sin diluir se conserva mejor y por más tiempo.
Si te sobró poca pintura, pásala a un envase más pequeño. Mientras menos aire quede dentro, mejor se conservará.
Asegúrate de que el envase:
– Esté limpio.
– Cierre de forma hermética.
– No tenga fugas ni deformaciones.
– Esto evita que entre aire o que la pintura se derrame.
Antes de tapar el envase, limpia bien el borde y la tapa con un trapo.
Un buen sellado evita que la pintura se seque o forme grumos.
No coloques film plástico ni bolsas dentro del envase.
En especial en pinturas esmalte, el plástico puede adherirse a la pintura y dañarla.
– Espacio fresco y seco.
– Bajo sombra, lejos del sol y fuentes de calor.
– Temperatura ideal: entre 15 °C y 27 °C.
Las pinturas, especialmente las de látex, deben guardarse:
– Bien selladas.
– En posición normal (sin voltearlas).
– Sin diluir.
Ahora es tu momento de aplicar todo lo aprendido.
Si estás listo para empezar a pintar, nosotros te
acompañamos en cada paso para que tu proyecto sea fácil y exitoso.